Poema 8 de 25
Pedido
Tardes horas enturbiadas en la mente...Refugio en las que me he tomado el tiempo,Mirada observando aquel pénduloQue ya quedo adulterado en aquel segundero.
Milésimas que no olvida el caminante...Pasos toscos del sonido del silencio,Frio...y también silbido
Allá arriba, siempre habrá un ave,Un ave material de luz y de locura;En algún aullido, en las alas terrestres, en su cantoY en su sueño de encantoSu hechizo siempre será el principio de su hermosura.
Lejano color que no borro el pasado,Dimensiones de su misma mirada, profundidad del austero silencio-dime- quien, quien te dejo atorada en pena,He pedido a todas las almas de este recinto, quererte simple;
Pero el niño viejo a fijado en mi mirada su tono de delicada tristeza,Y al otro lado, instinto me a olido, lamiéndome las manosMe a procurado calma.
Frio, frio boscaje de verdes colores,Colores que se tragó la noche. Bostezo de mi tiempo,Pedido, pedido del nuevo día,Días, días nocturnos de colores en tu sonrisa
Ve, ve disipa la pena con tu ligera prisa.
Lejana...lejana, -jinete del tiempo-Déjame limpiar aquella suela,Pies,Pies desnudos, ¡desnuden su cansancio en mi alma en desventura!